viernes, 21 de octubre de 2011

Diez minutos antes de morir…


Si por algún motivo tuviera que morir hoy, mi más grande anhelo seria estar contigo y disfrutarte hasta que mis ojos se cierren y mi corazón no pueda latir mas;  si por algún motivo tuviera que morir ahora, no renegaría por tener que dejar este mundo,  solo pediría diez  minutos, diez minutos para estar junto a ti, diez minutos para llevarme algo de ti y dejarte lo mejor de mi…
Minuto 1… En el primer minuto disfrutaría de la energía que emites, de tu esencia y de tu fragancia, en ese primer minuto sin necesidad de contacto alguno me enamoraría mil veces más de lo que ya lo estoy.
Minuto 2… Después de disfrutarte de lejos se que buscaría el primer contacto, buscaría tus ojos y me conectaría con ellos, entraría en ti por medio de ellos y te conocería más aun de lo que ya te conozco.
Minuto 3… Lentamente y conectado a tus ojos, me acercaría, poco a poco buscaría llegar a tus labios dulces y perderme en la inmensidad de un bezo tierno, un beso que sabría a azúcar, un azúcar que no empalaga porque es de amor.
Minuto 4… Si moriré sé que querré llevarme conmigo la experiencia del amor sin límites, sin prohibiciones, sin PEROS; en medio del beso tierno cambiaria repentinamente por un beso frenético, un beso que nos lleve a despertar en nosotros las ganas de algo más.
Minuto 5… En pleno beso frenético me daría la libertad de tocarte, de sentirte, de saberte mía; dejaría que mis manos paseen las partes de tu cuerpo mientras despierto más el deseo en nosotros hasta llegar al punto de la locura excitante.
Minuto 6… Con la excitación sobre nosotros lo lógico es que yo pase a estar sobre ti y luego tu sobre mí como jugando a tener el control de una situación que no esperábamos, con la excitación a cuestas no haríamos más que actuar, tocar, rozar, lamer, SENTIR.
Minuto 7… En medio del juego a veces brusco y a veces tierno sentiríamos como el amor nos aprisiona por el hecho de  vernos movernos el uno sobre el otro haciendo una cadena fuerte, un lazo ficticio que me obliga a sacudirme pero no para salir sino para entrar, entrar más.
Minuto 8… Al llegar al  clímax de nuestra pasión, faltando tan poco para terminar pondría mi mayor empeño, mi máxima fuerza, mi locura seria el trampolín para hacer del momento algo inolvidable, ese instante que podría ser el final yo lo haría un inicio.
Minuto 9… Sentiría como mi cuerpo cansado por tremendo derroche de energía se desploma al lado del tuyo, con el corazón de ambos latiendo apresuradamente al mismo paso, sería ese el momento de nuestros corazones, ahora ellos se hacen el amor.
Minuto 10… Sería el último minuto, se habría agotado mí tiempo y con una sonrisa burlona por lo que acaba de pasar te diría adiós, solo pediría que no me olvides jamás porque en diez minutos habrás logrado que toda una vida valga la pena.

"Deja de pensar en la vida y resuélvete a vivirla."

Carta de amor, para despedirse de una amiga:

Hola querida amiga, no tienes idea de todo lo que te extraño, hace mucho tiempo que no sé nada de ti, ya casi no vienes a visitarme por las noches y no me despiertas sentándote sobre mi; aquí está haciendo mucho frio y sigo teniendo esa pésima costumbre de destaparme, hace falta que estés aquí para que me digas que debo dormir abrigado, donde sea que estés ¿sigues haciendo tonterías?  ¡Qué sería de ti si yo no te cuidara! Ya no te estés peleando con la gente por cosas sin sentido, por favor no estés haciendo tonterías porque no quiero que te metas en problemas y comunícate conmigo de vez en cuando para saber si estas comiendo… Ya es mas de un mes sin verte y empiezo a verte en cualquier lugar donde camino, el jueves pasado me pareció verte en el supermercado y el sábado anterior creí verte tomar un taxi cerca a mi casa, ¿estás viniendo a caso a verme sin que lo sepa? ¡No hagas eso¡ cuando vengas tienes que avisarme para que puedo prepararte algo y dejártelo en la cocina, ¿Qué te gustaría? Acaso donde estas ahora ¿alguien cocina como yo? No lo creo en realidad, podría hacerte algo de vegetales cocidos y carne de soja, apuesto que te gustaría comer eso… Los días siguen corriendo y aunque ya no estás físicamente, se que tu alma va conmigo; a veces me hecho con la luz apagada en mi cama y me pongo a conversar contigo pero no es igual, tu solías meterme golpes de rato en rato porque yo decía tonterías y te enojabas de la nada haciéndome parecer tu saco de box, extraño pedirte disculpas por nada y que te rías de mi por pedir disculpas sin razón; extraño también cuando jugabas conmigo a preguntarme cosas sin sentido de lo cual yo salía furioso porque no sabía que responder, sabes perfectamente que detesto quedarme sin respuestas, me conoces muy bien. ¿Sabes? Ahora que estoy a media carta recuerdo que al inicio la gente me llamaba para preguntar si estaba bien, cuando te fuiste de mi lado todos parecían pensar que no soportaría vivir sin ti y tenían y tienen razón pero tú me enseñaste a jamás flaquear ni dejar ver mis debilidades, también me enseñaste a sonreír siempre para que no llegue a mí la tristeza, ¡DIOS MIO! Cuanto me has enseñado en todo el tiempo que nos conocimos ¿no? Recuerdo que al inicio yo era una persona blanda que se reía de todo y jamás me hacia respetar, cuando extraño tus llamadas de atención, recuerdo que decías “ya no te dejes manejar o nadie te respetara” eres una persona sabia por donde se te ve porque sabes el modo correcto de tratar a las personas, sabes el modo adecuado de decir lo sientes y has aprendido a decirlo sin herir a los demás, de verdad necesito verte, al inicio te sentía a diario caminando conmigo y ahora ya casi no apareces, ¡te pasas ah¡ te sigo dejando comida que al día siguiente encuentro intacta sobre la mesa, ¡come¡ nada te cuesta. Bueno debo ir a dormir porque estoy en exámenes y tengo que estudiar, cuídate mucho amiga querida porque donde sea que estés tienes que comer y abrigarte, regresa pronto para que podamos vernos y confundirnos en un abrazo o en todo caso espérame ahí donde estas para que yo llegue pronto a dar contigo, te mando un beso donde sea que estés y por favor no te pelees con las personas, ya sé que te gusta andar sola pero has amigos para que te cuiden como lo hacía yo, tienes una capacidad tremenda para meterte en problemas.
P.D. Desde que te moriste las cosas han cambiado mucho, cuento los días para volver a vernos aunque yo no sé cuando moriré, sé que me dejaste en este mundo para cumplir una misión, nuestra misión y te prometo que lo hare, no me iré de aquí sin acabar y ayudare a cada persona que encuentre en el camino, apuesto que estas en el cielo y allá también sigues enseñando a las personas aunque no quieran escucharte, tu jamás te creíste perfecta, solo querías que la gente mejore, por esto te admiro y te quiero tanto; prometo que cuando cocine seguiré dejándote comida para que jamás vengas y no encuentres nada; desde tu muerte me hice una persona más madura, he entendido que tú querías que yo cambie para bien, ahora entiendo que solo querías hacerme feliz aun con tus regaños; no sabes cuánto lamento haberte dicho tantas veces “déjame, es mi vida” y no sabes cuánto más te agradezco que tu jamás me hayas dejado a pesar de ser tan terco y testarudo, me enseñarte bien, ahora yo hare lo mismo que tu por mí con otras personas; te extraño pero sé que donde estas, hasta Dios se quedara perplejo por ti.

jueves, 6 de octubre de 2011

¿Celos?

Hace un tiempo que llevo escribiendo un libro, pero esta noche tuve un sueño y justamente se trataba sobre algo que me paso en la historia libro, me puso algo triste asi que quiero comprtir el fragmento, espero que guste:
Camino lento, escucho música con los audífonos puestos, el pasaje donde hemos pactado encontramos está muy oscuro; son las siete y diez de la noche, ella se está demorando un poco más de lo usual y eso no es normal, me preocupa un poco pero al instante desvanezco la duda, “ella vendrá” me digo para mis adentros, más bien mi subconsciente aprovecha para dar un vistazo al lugar, aunque nos hemos citado infinidad de veces en este pasaje, jamás me había puesto a observarlo, nunca me detuve a mirarlo o saber cómo era, lo más impactante de ese pasaje no es su belleza precisamente, más bien es horrible, me he dado cuenta de que este lugar sin ella no es el mismo, ha perdido brillo, sin ella es solo una calle mal oliente y sin gracias, en cambio con ella todo cambia, un lugar a media calle que se vuelve un nido de amor, imposible de creer pero cierto, es aquí donde dos personas se dejan llevar por sus sentimientos y su pasión, me estoy dando cuenta que me estoy volviendo loco. El frio me hace volver en mi y hace que deje de pensar, me centro en mis manos tratando de calentarlas mientras que ya casi son las siete con veinte, ella sigue sin llegar ¿le habrá pasado algo? ¿Por qué no llegara? Me quedo haciéndome interrogantes que obviamente no se responderán solas hasta que de entre la oscuridad surge su figura, cada paso que da hacia mi hace que logre distinguir mas su rostro, sigue tan bella como la última vez que la vi, incluso más hermosa. Cada vez que la veo entrar  por el pasaje ella está más bella y siempre me pregunto lo mismo ¿Cómo hago para vivir sin verla tanto tiempo?, la última vez que la vi ella estaba algo callada, espero sinceramente que esta vez las cosas cambien, tengo mucho que contarle, quiero que sepas de mí y yo de ella para al final terminar la noche abrazados y locos de amor; ella no se mueve mucho, esta algo tensa, lo noto al instante porque la conozco bien, hemos sido pareja muy corto tiempo y como amantes tampoco vamos mucho tiempo pero mi corazón la conoce, conoce de ella perfectamente, mi alma me lleva a la suya siempre sin querer, ella es mi vida, mi día, mi noche, mi comida, mi cena, mis sueños, mi tentación, mi deseo, mis fuerzas; ella lo es todo en mi vida aunque ella no lo sepa, hago viajes largos cada vez que puedo solo para verla, para sentir su piel, para ser uno al menos una vez más, aunque nunca se cuándo será la última, se que acerca el día pero no lo acepto, mi deseo puede más que yo y siempre hay una vez más, un encuentro más.
Ya han pasado cinco minutos y nadie dice nada, algo va mal, se deja percibir en el ambiente, atrás quedaron los besos desenfrenados y las caricias locas, esta vez estamos fríos, tenemos un congelador en el alma y nadie piensa apagarlo para dar lugar a los sentimientos, alguien debe hacer algo y creo que debo ser yo, respiro hondo, tomo valor y me lanzo:
-¿pasa algo? Estas un poco rara y la verdad no entiendo, ¿tienes problemas? Sabes que puedo ayudarte, no solo sirvo para acariciarte, vamos! Dime lo que te pasa.
-No pasa nada, es solo que esta es la última vez que nos veremos.
-¿Por qué? ¿Hice algo mal?
-No es eso,  es solo que no me siento bien haciendo esto, no sé qué pensaras de mi pero yo no soy esto.
-¿pensar? Pero te amo, estoy loco por ti y lo sabes, puedes sentirlo cada vez que estamos juntos, no creo que sea eso, dime ¿Qué pasa?
-Seré sincera, lo que pasa es que hay alguien más.
-¿alguien más? No entiendo.
-Conocí un chico, es lindo y me hace sentir bien, desde hace un par de semanas siento cosas raras por él y no para de escribir su nombre en cuanto lugar puedo.
Estoy helado, petrificado, el amor de mi vida me acaba de confesar que se esta enamorando de otro, sinceramente pienso en enloqueceré pero definitivamente es mejor guardar la calma, no me conviene perder los papeles, ella está muy decidida, lo siento, a la menos oportunidad saldrá corriendo de aquí y no la veré mas, debo manejarme con cuidado si quiere tener alguna esperanza.
-¿y nosotros?
-Nunca hubo un nosotros, lo sabes bien, llevamos 6 meses haciendo el amor a escondidas en una calle mal oliente, ¿de que “nosotros” hablas?
-tú, yo, nuestros sueños… teníamos sueños ¿lo recuerdas? Aun sin formalidades teníamos sueños en común, siempre estuvimos de acuerdo en que la relación era un cárcel y nosotros tenemos un amor, una amor libre, además sabes perfectamente que jamás te he sido infiel.
-sí, lo sé, pero no basta, me estoy enamorando y la verdad quiero que pase.
Esta vez el corazón se me ha desgarrado, acabo de perderla, lo se, pero hay un sentimiento mas, algo más profundo; empiezo a sentir miedo de verla con otro, miedo a que otro la haga feliz en vez de que sea yo, tengo pánico a que su recuerdo vaya con otro, siento pavor de solo pensar que en este mismo momento piensa en el o peor aun que viene de verlo a él y es esa la razón de su demora… Empiezo a darme cuenta, tengo celos, son celos, no los conozco pero han venido justamente para hacerme ver la realidad, estoy enamorado, enamorado como un idiota y ahora parado frente a la mujer de mi vida que ama a otro, romo en llanto y no de dolor sino de celos, celos que me matan por dentro, estoy perdido, he sucumbido antes ellos…
Continúa…

lunes, 26 de septiembre de 2011

Un poco de “limón” para curtir

Infinidad de veces leí que el limón tenía poderes curativos, en una ocasión leí que curaba más de doscientas enfermedades de toda índole, desde estomacales, gástricos y hasta de obesidad; el limón en mi caso jamás ha servido para curar, en ocasiones si para dejar cicatrices, pero por lo general el limón a lo largo de mi vida ha sido el empuje a ser un poco más valiente aunque en realidad creo yo que el limón solo me motivo a ser masoquista, una historia que llevo desde niño y que con el paso de los años se hizo cada vez mas acida, mi historia con el limón:
Tenía 7 años cuando tuve mi primera experiencia memorable con este dichoso cítrico, yo jugaba futbol en las calles de Lima y como es de esperar las calle no eran nada lizas sino todo lo contrario, las calles eran tremendamente empedradas, una caída ahí significaba por lo menos una buena raspada y precisamente eso me paso, yo jugaba de lo más normal cuando de pronto un tropezón con mi torpe(izquierdo) hizo que cayera de rodillas, mi rodilla derecha se lleno de sangre, me asuste pero no dije nada, no quería un castigo o algo que me impidiera salir a jugar al día siguiente, en la noche mientras analizaba mi herida con el dolor insoportable se me ocurrió exprimirle unas gotas de limón encima porque recordaba que así me había cicatrizado una herida bastante más pequeña que tuve en la cara; me anime a echarme el limón, camine despacio a la cocina para que nadie me escuchara y partí el limón más grande y maduro, sentir las gotas correr por mi rodilla mientras lo exprimía era un dolor tremendo, un ardor que me hacia desear no tener pierna, la quería sacar, llorar o como mínimo gritar, nada de eso pude hacer porque si pasaba eso descubrirían mi herida y entonces no habría partido al día siguiente, aquella noche me eche limón en cada momento que pude, termine gastando el kilo de limón del refrigerador; el dolor y el ardor fueron dejados de lado para dar paso al placer y al gusto, esa noche fue mi primera vez.
Mi segunda experiencia fue pasados bastantes años, ya tenía yo 14 años, aunque nunca deje de “jugar” con el limón y mis heridas, esta vez el problema se presentaba algo mucho más serio, necesitaba un diurético urgente, uno barato e imperceptible a la vista del resto, entonces nació la idea de usar al viejo amigo cítrico, exprimí dos kilos en un vaso por las siguientes 5 semanas, al pasar estas era tremendamente delgado y por supuesto al borde de una anemia (casi leucemia), el cítrico había acabado con mis glóbulos blancos casi por completo, mi diagnostico era crítico y no por los males de mi cuerpo sino de mi mente, estaba turbado, estaba enfermo y sobre todo empezaba a volverme loco y como no podía faltar, el limón estuvo ahí para acompañarme fielmente, era un tormento vivir sin tomar un día el zumo de limón, mis manos sudaban, mi pecho se agitaba, mi ser se sentía falto de algo, sin querer me había vuelto adicto al limón aunque más bien diría yo adicto a sus poderes diuréticos; ya pasado un año logre salir adelante, era una persona feliz y sin complejos, con una nueva vida y para festejarlo salí a comer con mi familia, entre al restaurante, no sabía cuál era porque no había prestado atención, abrí la carta y “oh maravilla” era una cevicheria, sonreí a la carta puesto que solo había ceviches (platos llenos de limón), medite un momento y comprendí que seguiría mi amistad con el “viejo amigo”.
Mi tercera experiencia con el limón se dio a los 18 años, ya era yo bastante más maduro y esta vez no buscaba ni un cicatrizante ni un diurético, esta vez el limón jugó un papel que ni yo esperaba; ya habían pasado años desde mis problemas con el limón así que estaban casi olvidados, un día mi madre me dijo que la ayudara a cortar un árbol que molestaba en el jardín, coja un hacha y me dispuse a cortar el dichoso árbol sin percibir que estaba cortando el limonero, como era obvio yo no entendí que era un limonero hasta que me callo en las piernas y me dejo las pantorrillas llenas de agujeros, nunca olvidare mi cara de susto cuando caía todo el árbol sobre mis delgadas extremidades inferiores, ese día me dolió muchísimo las piernas por casi dos horas mientras me sacaba todas las espinitas que me dejo el limonero de recuerdo; para algunos puede ser algo casual, para mí era el recordatorio de mi “amigo” para que no olvidara nuestro viejo pacto de seguir juntos por toda la vida.
Ya con 19 años había aprendió casi todo del masoquismo físico, no había dolor corporal que no soportara con placer, era un completo maniático al dolor, el limón ya no me causaba miedo de ninguna forma y como era de esperarse el hábil limón decidió tomar una nueva forma para darme nuevos dolores que no pudiera soportar; esta vez el limón ya no funcionaba como cítrico sino que se empezaría a exprimir en mi alma para darme nuevas sensaciones, estoy seguro que fue el limón el que hizo que conociera “el amor”, un amor que a cuentagotas me vaciaba litros de limón por día, tras las peleas y disculpas ese “nuevo limón” me hizo derramar mas lagrimas que ningún otro dolor conocido, lo raro es que ya han pasado casi dos años desde que ese limón de metió en mi vida y esta vez parece que me ha ganado, he decaído frente a sus poderes, no puedo más; debo reconocer que soy un maestro con el dolor del cuerpo pero el limón más inteligente acabo con mi alma, con mi autoestima, con mis ganas; se ha divertido restregándome sus gotas en todo mi ser y viéndome palpitar de dolor mientras mis heridas abiertas piden socorro, debo reconocer que este nuevo limón me ha despellejado de a poquitos para llevarme a dolor nunca antes conocidos, a humillaciones nunca antes entendidas, este dolor definitivamente me ha vencido… por ahora.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Yo y mi primer amor…

Tenía diecisiete años, era mucho más delgado, mas aniñado y hasta tal vez mas simpático; ya han pasado 4 años desde aquel día y lo recuerdo como si fuera ayer cuando entre problemas e ilusiones nacía un sentimiento en mi por alguien más que no era yo o alguien de mi familia, recuerdo perfectamente cómo se dieron las cosas y como las fui llevando, recuerdo mis errores y mis defectos, las cosas que dije y no pensé, cosas que al final me llenaron de problemas y dolor; jamás hasta hoy había tomado conciencia de mi primer amor, aquel amor que me abrió los ojos ante las cosas que no veía o no quería ver, aquel amor que hizo de mi una persona diferente para bien, el amor que me hizo volar, llorar, reír, pensar, ese amor que hoy pienso que se va porque como todo en la vida, tal vez este sea su final. Mi primer amor no fue como en un cuento hadas, fue completamente distinto, tuvo problemas, peleas, confusiones, desesperaciones, jamás pensé vivir en cuatro años tantas cosas pero no me arrepiento, soy feliz de haberlas vivido, de haber podido compartirlas con ella, de haber conseguido las cosas que tengo y de haber cerrado ciclos que no me llevaban a nada bueno, ese amor me llevo a ser lo que hoy soy.
Cuando veo para atrás me siento triste por lo que no pude hacer pero a la vez contento por lo mucho que si pude dar, jamás olvidare las cosas que sentía sentado al frente de una puerta o la espalda de un local en plena oscuridad, jamás olvidare que la vida me llevo por esos rumbos y que tropecé muchas veces, tropezones que hoy me dejan cicatrices para recordar y para aprender de ellas, no me siento mal porque viví lo que muy pocos viven, el primer amor cuando uno es joven, cuando el alma no esta contaminada y el corazón puede hacer promesas; con este primer amor me llene de compromisos, compromisos que pienso cumplir, como jamás dejarla sola; me siento afortunado porque logre hacerme parte de la vida de alguien y sentirme dichoso, yo creí que jamás sentiría celos, rencor, cólera, amor, pasión y otra infinidad de sentimientos que se conjugaron en mi para dar de resultado la persona que soy hoy. Definitivamente no tengo el final que esperaba pero la vida ya me ha echado en cara muchas veces que no todo lo que quiero lo puedo tener, la vida a punta de jalones me hizo comprender que no puedo luchar contra ella, mi destino será el que tenga que ser y por mucho que luche no lo podre cambiar, ya lo entendí y no me resignare, luchare aun contra la vida porque es mi manera de seguir viviendo, seguiré luchando para que las cosas que yo sueño se hagan realidad aunque la vida se empecine en darme la contra.
Quiero despedirme de los besos de puntitas, de las cargadas, de los besos apasionas, de las tonterías en la oscuridad de los juegos de conocimientos y definitivamente admitiré algo, siempre me gano ella, ella siempre fue más inteligente y audaz que yo, no me siento mal de decirlo porque aun con el paso del tiempo estoy seguro que ella será muy grande y conseguirá todas sus metas, simplemente ella es la mejor.
Gracias, no olvides que pase lo que pase yo siempre estaré ahí, seré el que te empuje hasta el final aun cuando no lo sepas… muchas gracias por la oportunidad princesa.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Ayudar

Cada día es un misterio, no importa cuanto queramos,  nunca podremos saber cómo nos irá en el día ni con que dificultades nos encontraremos, esa es la gracia! Poder encontrar en cada día un secreto que descubrir y una aventura que vivir; el día nuevo no solo nos traerá metas y sueños sino también obstáculos y pruebas, es ahí donde juega nuestra capacidad de ser mejores y de demostrarnos a nosotros mismos, no a la personas ni a nuestra familia y mucho menos a Dios, sino que nosotros mismos que podemos llegar lejos soñando y que podemos superar obstáculos ayudando, SI! AYUDANDO! … Ayudar es el modo más puro de amor que puedo existir, no importa cuán mal estemos siempre habrá opción de ayudar a alguien que necesite de nosotros , la ayuda nos devuelve paz al alma y dar la mano a un hermano creo que es el fin de cualquier persona; Dios, Ala, Jehová o como quieran llamarle, no nos puso acá para llenarnos de dinero y comprar cinco casas y mil carros; cualquiera que fuese nuestro creador nos dio la vida para ayudar, para ser serviciales y dar amor a cualquiera que lo necesite; nuestro único fin mientras tengamos vida es hacer felices a las personas que nos rodean así generaremos un cadena que se extenderá por mucho lugares, razas y culturas; no importa que tan lejos estés siempre habrá alguien que puedas ayudar o que pueda ayudarte, esa decisión es la que hará cambiar tu perspectiva del día que viviste, si viviste olvidando al mundo y pensando solo en ti o te enriqueciste un poco mas y dejaste que tu alma vea mas a allá de lo simple y lo obvio… Vivir es más simple de lo que se cree, ayuda y veras que el mundo te ayudara.

lunes, 29 de agosto de 2011

Un sueño

En mi sueño todo es perfecto, en mi sueño no hay preocupaciones, dolores ni pérdidas; mi sueño siempre fue, es y seguramente seguirá siendo la felicidad perfecta, sin querer mi sueño se convirtió en mi fuerza para seguir todos los días pero no puedo negar que no dejo de pensar que es solo un sueño, un sueño que solo vive en mi cabeza; la verdad es que vivo esperando y viendo pero jamás sintiendo y experimentando; debo admitir también que gran parte de mis limitaciones se llaman miedo y que quizás nunca sepa superarlas pero hoy tengo ganas de algo diferente, estoy cansado de mi vida limitada y supeditada y a pesar de todo este escrito no es una queja, es más bien un incentivo para no dejarme  envolver mas por mi mismo… Ya no importa lo que esté pasando alrededor porque una parte de mi se está yendo ahora mismo y la veo despedirse con algo de lagrimas en los ojos, ya no importa mis miedos porque estoy dejando partir algo muy importante, estoy llorando por dentro porque me siento vacio pero de ahora en adelante me tengo que dedicar a llenarlo con cosas buenas porque todo el tiempo que ese espacio fue ocupado por ese sueño siempre estuvo lleno de ganas de seguir y buenos sentimientos; por eso mi querido sueño te doy las gracias porque sé que te he defraudado muchas veces y me has perdonado todas ellas, te pido disculpas por jamás haber seguido lo que me decías al pie de la letra y sobre todo te recuerdo que te debo la vida por nunca haberme dejado caer; espero que todas las cosas que haga de hoy en adelante sean de tu agrado porque viviré según como tú me enseñaste, espero también que algún día me encuentre contigo en la realidad y podamos seguir creando sueños pero juntos en la realidad, espero que podamos jugar en el pasto y que pueda quedarme dormido en tu regazo porque a pesar de lo grande que soy, sigo siendo débil ante ti; una sonrisa tuya? Es lo que más quiero ver y como tú me enseñaste, debo luchar por lo que quiero; no me importa si me gasto la vida en encontrar la respuesta a nuestra gran pregunta pero la encontrare, ya verás que no te defraudare… Adiós, cuídate y abrígate antes de dormir, por sobre todas las cosas no olvides que aunque sé que ya no estarás, te seguiré esperando cada noche para que me cuentes tu día.